ARCHIVO DE BALVANERA

domingo, 17 de enero de 2016

MACRI: Hacer, a los ponchazos, y cualquier cosa, pero hacer:


MACRI: Hacer, a los ponchazos, y cualquier cosa, pero hacer:

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La gendarmería rompiendo a balazos a cresta roja, la federal echando a empujones a Sabattela. Despidos en el Centro Cultural Nestor Kirchner, renovamiento de la gerencia de la agencia de comunicaciones del AR-SAT.

Deshacer, es también hacer, y los votantes de cambiemos están contentos.

Y aunque los medios conspiren para hacer creer, desde el lenguaje que "se liberan las importaciones y la compra al dolar", nosotros sabemos que no se trata de nuestra libertad, sino de la libertad de grandes grupos empresarios: Se trata de liberar; Desprotegiendo la industria nacional. Se trata de liberar; Descontrolando la tenencia de moneda extranjera.

Es sorprendente como los pequeños aspirantes a profesionales exitosos en el mercado laboral (yuppies) que son morochitos, les alcanza para alquilar a duras penas y crecen gracias a la universidad pública sean los defensores de políticas de países hegemónicos donde rubios ricos de universidades privadas idearon en países que justamente se niegan a descontrolar su mercado interno.

Lo del rubio pobre y el rubio rico es un dato de color. Habrán norte americanos y franceses de ascendencia africana que también justifiquen esta cultura que hizo esclavos a sus bis abuelos.

La demagogia solo opera con la ignorancia de la víctima de su influencia. Los césares eran los que mandaban órdenes que combinaban la loca ambición de gloria con el real poder de mandar a morir a los combatientes para saquear y someter a otros pueblos.

El cambio que nos ha prometido Macri, la revolución de la alegría ya va tomando su real forma de institución monstruosa; el Estado en su más pura forma, el Estado como lo conocemos quienes sabemos que su función social es la de someter a las clases sociales que no contengan su poder.

No nos equivoquemos, el ignorante que abala "hacer porque si" quiere en el fondo la seguridad de que un Estado policial le quite todos los "derechos accesorios" para que él, que aspira a tener un negocio, una vivienda, una propiedad, esté seguro de que una turba de "negros villeros" no se la quite.




Porque lo que no es el Estado, la pura legitimidad, es la pura marginalidad, y ¿quién es sino la víctima de la marginalidad?
 La cámpora son "negros choripaneros, vagos y planeros", gente "ignorante, mal hablada, de malas costumbres", con "trabajos precarios, poca formación y hasta una vida de ocio total", son el "descontrol de la forma más inhumana, la animalidad más pura" y ante eso hay que armar un estado policial que los reprima y los apalee, porque en el fondo el votante del PRO no quiere un cambio de "esa" gente.

En el fondo el votante del pro hay un miedo visceral de perder los derechos a propiedad. Cuando ve a un pobre con un plan social piensa que hay algo de ese "plan social" que le quitaron del sueldo. No ve algo para el bien común.

Entonces el votante del pro es el enemigo.
El votante del pro es el que justifica el asesinato silencioso del pobre, su marginación y su vida en negligencia.
El votante del pro no quiere saber.
El votante del pro quiere permanecer ignorante.
El votante del pro es cómplice.
El votante del pro quiere atacarnos.
El votante del pro no se anima a atacarnos.
El votante del pro es débil.
El votante del pro tiene miedo.
El votante del pro es la peor escoria de todas.
El votante del pro quiere una la dictadura militar.
El votante del pro ES la dictadura militar.

El votante del pro cree ciegamente igual que la gran mayoría que creyó en el INDEC

Entonces ¿Por qué mirarlo con tanto odio y rencor?

Porque tenemos el odio adentro.
Porque queremos hacer sufrir a quien nos ataca.
Porque aún creemos en la venganza.

La demagogia es el placer que tenemos para inclinarnos por la violencia contra los demás con motivos que no tenemos ninguna necesidad de verificar.

Muere Macri.

Repítalo, repítalo, muere Macri, muere Macri, lealo fluidamente, y sienta el placer al imaginar la noticia, es como usted guste; un accidente, un asesinato, una muerte natural, es muere Macri, es una frase deliciosa, ahí está la venganza imaginaria que Nietzsche reservaba al débil, porque no nos animamos a llevarla a cabo, no nos animamos a dar el paso siguiente, seguimos saliendo a la calle como ovejas apaleadas, que usan frases patéticas como -"yo si respeto la ley" mientras Macri se caga en la ley.
Somos multitudes derechas y humanas, que pasivamente vuelven a sus casas a llorar por la impotencia, esperamos los tiempos de la burocracia y de nuestros líderes porque si no es por su batuta no tenemos derecho a tomar nuestras propias decisiones.  

Un pueblo de retardados, retardados del espíritu.

La ley se caga en nosotros, pero llegamos a nuestras casas, leemos este pasquín de Balvanera y nos encontramos con esta frase jugosa; muere Macri, la repetimos, y lo vemos llorando a nuestros pies, ¿cambiará algo? Cambiemos, muere Macri, un cambio de vida a muerte, es un cambio drástico que institucionalmente nada cambia pero nos da esa migaja de placer sadista que llevamos dentro y nos hace olvidar de cómo somos en realidad; ovejas apaleadas.

Demagogia es cerrar la razón y volver a sentir el placer.

El pueblo quiere incendiar la ciudad de la oligarquía pero nuevamente la patética frase les hace inclinar la cabeza: "la casa está en orden". Entonces las masas enfurecidas agachan la cabeza y vuelven a sus casas a celebrar la navidad.

Está todo dispuesto para que Victor Hugo Morales haga un discurso militante, de lucha, de tomar el control de las calles, pero no quiso, no está preparado, no están dadas las condiciones, no hay interés, la ley debe primar, hay niños presentes y la violencia es cosa de adultos, que se practica en secreto y sus efectos solo deben verse cuando no alcanza para vivir y hay que mudarse lejos.

Una de las ridiculeces más insultantes fue la de afiliarse al partido justicialista para votar a cristina kirchner en una interna.
Resulta que ahora, un montón de ovejas apaleadas que toda su vida renegaron de ser del PJ creen que pueden aparatear una elección en la propia cancha del partido justicialista.

Le están tomando el pelo a la gente apenas politizada, la gente quiere interactuar, quiere actuar y la usan hasta en el instante más crítico, el momento donde se debe ser categórico para neutralizar toda esa potencia en una fuerza muerta dentro del partido más podrido de todos; el PJ.

Muere macri. Ese es el cambio.
Muere macri. Muere el Estado.
Viva la anarquía.
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